nota

el silencio
anterior

· toca para escuchar

Hay un silencio que no es ausencia. El que ocurre entre el momento en que la sala calla y el momento en que comienza la música. Es el único silencio que se escucha activamente — cientos de personas orientadas hacia algo que todavía no ha pasado. El director ya tiene la batuta levantada. Todos saben que el sonido viene. Ese conocimiento transforma el silencio: ya no es vacío, es anticipación con forma.

No hay otro igual. El silencio entre conversaciones es incomodidad. El de la madrugada, ausencia. Pero el silencio antes de Beethoven ya es parte de Beethoven — sin él, la primera nota aterriza en otro terreno. Algunos directores lo sostienen más de lo necesario, no por error. Saben que ya están tocando.