las
cuatro
la ciudad respira distinto a las cuatro.
no como duerme —
sino como espera.
como si supiera que el día
va a ser otra vez demasiado.
a esta hora
los nombres de las cosas no importan.
la calle es la calle
sin llamarse a ningún sitio.
la luz del portal de enfrente
existe sin testigos.
cuando empiece el ruido
todo esto habrá ocurrido igual.
pero nadie lo sabrá.